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La Magia Como Forma De Resistencia

Acerca de los conocimientos tradicionales del pueblo ROM

Por: Proceso organizativo del pueblo ROM (gitano) de Colombia, (PROROM)

“La sabiduría es como una flor de donde la abeja elabora la miel y la araña extrae el veneno, cada cual de conformidad con su propia naturaleza”. YOSKA BIMBAY

Dificultades de una aproximación

Acercarse a la sabiduría del pueblo Rom, sobre todo a sus conocimientos tradicionales, es bastante complejo y encierra numerosas dificultades.

En primer lugar, porque los Rom, en el imaginario popular, han terminado asociados casi inexorablemente con lo misterioso, con lo esotérico, con lo oculto. En ese contexto, mitos como la “maldición Gitana” y el vínculo estrecho entre los Rom y Drácula, personaje a la vez histórico y fantástico, han afianzado toda suerte de estereotipos que hace que los Rom sean vistos con recelo y temor.

En segundo lugar, la literatura que de alguna manera ha pretendido valorar y difundir aspectos de los conocimientos tradicionales del pueblo Rom, carecen casi siempre de seriedad y rigurosidad, por cuanto sus análisis y aproximaciones aparecen viciadas por las ideas de la llamada “Nueva Era”, que terminan por desvirtuar y vaciar de contenido la profundidad de la sabiduría de los Rom.

Teniendo en cuenta las dificultades anteriormente señaladas, a través del presente ensayo se busca dar cuenta, desembarazándolos de sus referencias místicas y esotéricas, de algunos aspectos importantes de los conocimientos del pueblo Rom.

Unidad indisoluble del mundo social y el mundo natural

En la cosmovisión Rom los seres humanos son un componente más de la naturaleza por lo que una separación tajante entre mundo social por un lado y naturaleza por el otro es no solo artificiosa sino inconcebible, como quiera que a través de múltiples flujos y relaciones de reciprocidad configuran una sola unidad.

Es por ello que los rituales practicados por los Rom aparecen siempre asociados a animales, plantas, agua de los ríos y minerales, en fin, a elementos y componentes de la naturaleza. Así mismo, desde la cosmovisión Rom, la astrología y las cartas se relacionan intrínsecamente, ya que entre la tierra, el universo y el alma de los seres humanos hay estrechas y diversas conexiones.

El fuego tiene un carácter purificador y en torno a su utilización se han desarrollado históricamente muchos de los conocimientos tradicionales del pueblo Rom. Antiguamente los hombres Rom dedicados a la forja y aleación de metales, también tenían conocimientos profundos sobre plantas, de las cuales conocían sus propiedades terapéuticas. Esos hombres no sólo tenían como oficio el trabajo de los metales, sino que su contacto y conocimiento del fuego los hacía también hombres de conocimiento.

Diversidad de saberes ancestrales

Los conocimientos tradicionales del pueblo Rom se fundamentan en cuatro principios básicos, aunque ciertamente pueden ser más:: i) la fuerza del deseo, ii) en una intensa concentración, iii) en una infinita paciencia y, iv) en el secreto.

¿Pero cuáles son los conocimientos tradicionales del pueblo Rom? Sin ser exhaustivos se podría hacer el siguiente inventario básico:

● Metalúrgicos: Relacionados principalmente con la forja y aleación de los metales.
● Químicos: Invención y desarrollo de diversas sustancias que facilitan la aleación y soldadura de los metales.
● Diseño Industrial: Desarrollo de procedimientos y protocolos para realizar el trabajo de refacción y modificación de artefactos mecánicos, sobre todo hidráulicos.
● Zootécnicos: Asociados a la cura y preparación de caballos y otros equinos.
● Arquitectónicos: Necesarios para el montaje de carpas y campamentos.
● Herbolarios: Referidos al manejo de plantas medicinales y aromáticas con fines terapéuticos.
● Artes Adivinatorias: Construcción de un sistema de conocimiento y de interpretación del mundo considerado como mágico, el cual es utilizado para indagar acerca del porvenir (quiromancia, cartomancia, etc.).
● Astronómicos y Astrológicos: Conocimiento de normas y leyes de la naturaleza, derivados de la profunda observación de los astros, que ha llevado, por ejemplo, al diseño y desarrollo de un horóscopo propio.

Aunque en la mayoría de los casos son poco visibles dado que los conocimientos que manejan son considerados secretos, al interior de casi todas las kumpeniyi existen hombres y mujeres que poseen conocimientos terapéuticos especializados. Estos hombres y mujeres de conocimiento, o de medicina como se les conoce en otros pueblos, tienen la especial función de curar una gran variedad de enfermedades, tanto físicas como psíquicas.

La ética del equilibrio de los hombres y mujeres de conocimiento

En términos generales estos hombres y mujeres de conocimiento se denominan en algunas partes como drabengo. En Colombia estos hombres son llamados drabarnó, en tanto que estas mujeres son llamadas drabarní. Las mujeres de conocimiento también se suelen nombrar como chojaí, término que al ser traducido imprecisamente como bruja, adquiere a veces un carácter peyorativo, aunque no debería ser así.

Entre los Rom el conocimiento profundo y el manejo delicado de plantas son aspectos centrales a la sabiduría que portan sus hombres y mujeres de medicina. Si bien los drabarnó, drabarní y chojaí son especialistas y poseen complejos conocimientos y saberes terapéuticos que no están al alcance de todos, hay otra serie de saberes que son, al interior de las kumpeniyi, un poco más del dominio público y, consiguientemente, están más al alcance de todos.

El trabajo desarrollado por los hombres y mujeres de conocimiento, drabarnó, drabarní y chojaí se orientan por unos principios éticos derivados de la cosmovisión del pueblo Rom. Entre estos principios éticos se pueden mencionar los siguientes:

● Respetar la vida. Esto se traduce en el sencillo mandato de vivir y dejar vivir.
● Respetar la libertad y la naturaleza.
● Tener la lucidez de saber esperar.
● No despilfarrar los recursos.
● Preferir morir con honra antes que vivir deshonrado.
● Tener como lema ser feliz.
● Agradecer las pequeñas cosas de la vida.
● Dignificar a los mayores y glorificar a los hijos e hijas.
● Respetar los pueblos y las cosas que se desconocen.
● Ser un instrumento permanente de paz.
● Por encima de todo, amar y respetar a o Del, el demiurgo creador de todo lo existente.

La cartomancia, un camino de interpretación de la realidad

De las artes adivinatorias practicadas históricamente por los Rom la cartomancia y la quiromancia son las más emblemáticas, sin embargo son muchos las técnicas y procedimientos que son utilizados.

Para los Rom la cartomancia es un camino para conocer e interpretar la realidad del mundo a partir de la baraja, que no es otra cosa que una colección de cartas con dibujos que representan símbolos.

Según los Rom la mente y el subconsciente entienden mucho más de símbolos porque se trata de un lenguaje universal. Dominando el significado de los símbolos se usan las palabras claves clasificadas para cada carta en la interpretación de la baraja.

Las cartas son un instrumento que los Rom usan para estimular el lado intuitivo de las personas, trayendo sensaciones que se transmiten en forma de respuestas. Cualquier pregunta conectada al ser humano tiene una energía, una vida y las cartas sólo tratan de cosas vivas.

La quiromancia, una forma de conocimiento

Por su parte, la quiromancia, o el arte de decir la buenaventura, es otro de los procedimientos que el pueblo Rom posee para interpretar la realidad. Según los Rom, en la palma de la mano se encuentran centenares de extremidades de nervios que actúan como una suerte de sismógrafo, registrando todas las alteraciones que se observan en la persona a la cual se le dice la buenaventura.

Para los Rom la mano es algo tan individual como el cerebro humano que la controla y ésta es la razón por la que la quiromancia puede ser tan extraordinariamente asertiva.

Para decir la buenaventura, las mujeres Rom tienen en cuenta varios aspectos: i) la manera como la persona muestra la palma de la mano, ii) las formas de las manos, iii) dorso de la mano, nudillos y uñas, iv) los dedos, v) las huellas de la palma de la mano, vi) las líneas de la mano y vii) los montes y sus marcas.

Desde la quiromancia, la mano izquierda representa el cuadro de posibilidades a desarrollar en el futuro y señala las posibles enfermedades heredadas por vía materna; por su parte la mano derecha representa las relaciones del yo con la familia donde se revelan las posibles enfermedades congénitas de línea paterna. Las mujeres Rom generalmente se concentran en la mano izquierda para leer la buenaventura, en razón a que ésta se encuentra más cerca del corazón.

Otras artes adivinatorias

El pueblo Rom, como nómada que es, en su periplo por el mundo entero ha enriquecido sus propias artes adivinatorias con técnicas y conocimientos adquiridos de otros pueblos. Igualmente el pueblo Rom ha aprendido y adaptado a su cosmovisión, diferentes y variadas artes adivinatorias.

Hoy por hoy el espectro de artes adivinatorias conocidas y utilizadas por el pueblo Rom en todo el mundo es bastante extenso. Algunas formas de adivinación están más extendidas que otras, en tanto que otras formas están en franco desuso. Como muestra de la gran diversidad de artes adivinatorias se pueden enumerar las siguientes:

● Aleuromancia: Usando la harina o la comida.
● Belomancia: A través de las flechas.
● Bibliomancia: Abriendo aleatoriamente las páginas de un libro.
● Capnomancia: Lectura e interpretación del humo.
● Catoptromancia: Utilización de los espejos y sus reflejos.
● Cleromancia: A través de los dados.
● Cristalomancia: Interpretación a través de cristales.
● Dactilomancia: A través de los anillos.
● Coscinomancia: Usando un tamiz.
● Geomancia: A través de las piedras y aún las grietas de la tierra.
● Hidromancia: A través del agua.
● Piromancia: A través del fuego.
● Oniromancia: A través de los sueños.
● Metoscopia: Adivinación a través de las líneas de la frente.

También los Rom pueden adivinar mediante variados objetos, entre los que se pueden señalar: el péndulo, el cuncho del café, las hojas de té, las velas, los huevos, la numerología y los tableros de la Ouija...

En todo caso sea cual sea el arte adivinatorio que se utilice, el concepto de la fortuna es vertebral en todos ellos. El concepto de decir la fortuna contiene varios elementos, uno que está relacionado con la predicción del futuro y otro que tiene que ver con las energías curativas.

Los elementos curativos se llaman aconsejar. Los buenos encantos, los amuletos, talismanes, pantáculos, etc., son bastante comunes entre los Rom. Estos, conocidos genéricamente como bayero, son llevados para prevenir desgracias o para curar enfermedades. Los bayero son ante todo objetos que brindan protección y otorgan fuerza a quien los porta.

La sacralidad de algunos objetos y símbolos

Para los Rom hay varios símbolos que revisten una enorme sacralidad. A Los objetos que contienen esos símbolos se les atribuye un poder especial ligado a la forma y simbología que representan. Ancla, llave, búho, estrella de cinco puntas, estrella de seis puntas, herradura, luna, moneda, daga, copa, trébol, pañoleta, violín, pandereta, abanico, coral, ámbar, ónix, concha marina, hipocampo, gallo, lobo, entre otros, son ejemplos de objetos simbólicos sagrados para los Rom, algunos tan significativos que configuran un signo del horóscopo Rom que con el paso de los siglos se fue construyendo.

Para el pueblo Rom uno de los símbolos más destacados y figura central de su cosmovisión es la rueda o chakra, representada por la rueda del carromato que gira por las estaciones de la vida, poniendo en evidencia la no linealidad del tiempo y del espacio. La chakra sugiere la Samsara, que simboliza el ir y venir, lo circular, el pasar por diversos estados, el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento. Este símbolo es utilizado por los hombres y mujeres de conocimiento Rom para atraer la gran conciencia, la evolución y el equilibrio.

Para los Rom muchas plantas y partes vegetales tienen poderes curativos especiales. Así la verbena, la salvia, el opio, el sándalo y algunas resinas extraídas de las cáscaras de los árboles tenidos como sagrados, son ingredientes indispensables para la elaboración doméstica de inciensos, velas y sales de baño, mezclados con esencias de aromas y o simplemente usados en las limpiezas diarias, en los contactos sociales y comerciales, en los encuentros amorosos y principalmente en los ritos iniciáticos.

La erosión de los conocimientos tradicionales

En todo caso hay que resaltar que los conocimientos tradicionales del pueblo Rom son más que decir la buenaventura o leer la fortuna. Esos conocimientos tradicionales van mucho más allá de los saberes de sus hombres y mujeres de conocimientos y de las habilidades y técnicas de sus excelsos forjadores metalúrgicos. Esos conocimientos tradicionales superan las potencialidades de sus conocimientos de los fenómenos de la naturaleza.

La importancia de los conocimientos tradicionales del pueblo Rom estriba en que han configurado una forma de ver el mundo muy sui generis y sin parangón en otros pueblos. En ese orden de ideas, los conocimientos tradicionales del pueblo Rom hacen parte importante de su patrimonio cultural e intelectual y, lo que es más sustancial, son un fundamento vital de su opción civilizatoria propia. La pervivencia del pueblo Rom, entonces, pasa por la protección de sus conocimientos tradicionales.

Los conocimientos tradicionales del pueblo Rom de Colombia están corriendo grandes riesgos de erosión. En ese sentido las amenazas son diversas:

● El hecho que los Rom en un número cada vez más creciente estén tornándose evangélicos —aunque, valga decirlo, bajo formas sui generis— hace que sus conocimientos tradicionales sean minusvalorados y muchos de ellos claramente prohibidos por considerarse contrarios a ciertas interpretaciones de preceptos bíblicos.

● El hecho mismo que el pueblo Rom haya sido históricamente perseguido en distintos lugares del planeta, refiere que los conocimientos tradicionales que porta también han sido igualmente perseguidos. En esa dirección el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia de que han sido objeto los Rom han llevado a que sus conocimientos tradicionales sean considerados, charlatanería, engaño y artificio, por decir lo menos.

Desafortunadamente algunos Rom han interiorizado parte de los estereotipos que se les han acuñado a lo largo de los años, lo que ha derivado en que tengan una valoración negativa de los saberes y conocimientos de su pueblo.

● El carácter multiétnico y pluricultural que la Constitución de 1991 le otorgó al país, desafortunadamente no se ha desarrollando en la profundidad deseada y todavía se siguen manteniendo intactos escenarios donde no sólo la diversidad étnica y cultural no ha sido reconocida, sino que se estima como no deseable.

En ese contexto, las academias científicas son los escenarios que de manera más recalcitrante han mantenido su férrea oposición a reconocer que junto a la ciencia occidental hay otras formas y tradiciones del conocimiento tan válidas y respetables como aquella.

El paradigma que ubica a la ciencia occidental en la cúspide del desarrollo humano ha derivado en una actitud claramente imperial que ha proscrito a otras formas y tradiciones del conocimiento. Antes en la guerra y ahora en el sistema educativo y en los medios de comunicación, este paradigma ha encontrado a sus mejores aliados.

Puede decirse, entonces, que la ciencia occidental se ha levantado sobre la negación de las posibilidades de las otras tradiciones del conocimiento. De esta manera milenarias tradiciones de pueblos indígenas y afrodescendientes han sido desconocidas. Precisamente, en esa perspectiva, los conocimientos tradicionales del pueblo Rom, como parte importante de toda una tradición del conocimiento que tiene sus orígenes en Oriente, han llevado la peor parte.

Saberes y conocimientos que deben ser protegidos

Lo anterior llama la atención sobre la necesidad que existe actualmente, en el marco de una Nación multiétnica, plurinacional y polilingüística, de proteger los conocimientos tradicionales del pueblo Rom de Colombia para evitar que se sigan erosionando hasta llevarlos al riesgo de su extinción.

El propósito de la protección será fundamentalmente el de validar y valorar los conocimientos tradicionales, como parte de una opción civilizatoria que debe seguir perviviendo. Para ello luchar contra los estereotipos que se le endilgan ya no sólo al pueblo Rom sino a sus conocimientos tradicionales y, en general, a su patrimonio cultural y evitar que sus conocimientos tradicionales caigan en las redes de la onda ligth del consumismo esoterista que promueve la llamada Nueva Era, son dos tareas urgentes e inaplazables.

Ahora que en el contexto, entre otros, de los Convenios Sobre la Diversidad Biológica (CDB) y Sobre la Diversidad Cultural, se está hablando mucho de la protección de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas y “comunidades locales”, se presenta una ocasión oportuna para propiciar el debate y la discusión en la academia y en las instituciones públicas sobre los procedimientos más pertinentes que se deben definir para proteger los conocimientos tradicionales del pueblo Rom y, consiguientemente, proteger al pueblo portador de esos conocimientos.

Bogotá, D.C., 24 de agosto de 2005 Correo Electrónico: prorom@ami.net.co

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